¡Ana de Armas es una cocksucker! ¡Que alguien le lance pintura roja en la alfombra roja!

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A pocas semanas de la ceremonia de los Oscar, unos espantosos agentes del Ministerio de Cultura cubano detienen al artista Javier Caso, el hermano de la actriz cubana Ana de Armas, y lo interrogan en el salón Fernando Rojas del aeropuerto habanero.

¡Qué pinga les importa a los segurosos los Óscares, ni lo que piensen los miembros de la Academia, entre los que se encuentra nada menos que el lamebotas de Pichy? De su parte no habrá protesta, ni queja, ni voto de confianza por un artista en desgracia. La generación de Pichy ha sido la más cobarde de la historia de Cuba y deberá tener salón propio en un futuro Museo Artístico de la Cabronada.

¿Para qué manchar bustos de Martí si bastaría escupirle la cara a Pichy cuando te lo encuentres en la calle? Aunque solo fuera simbólicamente, aunque solo fuera un buche de guachipupa.

Martí no tiene nada que ver con esto: es Pichy Perugorría y el grupito de colaboracionistas que mantiene la falsa normalidad los que se merecen nuestro escupitajo. Porque hay chivatos, simuladores y colaboracionistas, y ya no se sabe quién es quién. Redunda en el interés de Pichy mantener contentos y despistados a De Niro y a Benicio del Toro y a la Academia y al Writers Guild y no mencionar el caso de Lynn Cruz por nada del mundo en presencia de los bandidos de Hollywood.

Un pastel de sangre de puerco en la cara de la cocksucker Aranxa Tirado Sánchez, ¡qué maravilla! Un tortazo en la jeta de Benicio del Toro, puertorriqueño procastrista metido en el bolsillo de los generales, patético colaborador y agente de un Gobierno extranjero. Un tortazo cubano en la cara del Whitexican Ruben Gallo en su Xanandú habanero. Un mameyazo para Oliver Stone y otro para el cucksucker Robert De Niro. No hay nada más americano que la práctica de sonarle un pastelazo en la cara a los sinvergüenzas.

La grabación mp3 de Javier Caso, que ha salido a la luz, iría directo al Museo del Totalitarismo si no fuera porque lo que escuchamos se pasa de rosca. ¡Esto no es totalitario, señores, esta es la manera en que los blancos sureños llevaban al cepo a los negros de sus plantaciones! Esto es abuso de poder policial al estilo del Mississippi de hace seis décadas.

Incluso, me arriesgaría a decir que la gran mayoría de los negros de 1964 en Mississippi tenían mayores derechos laborales, cívicos, derecho de reunirse, de producir, hacer música, organizarse y protestar, que los cubanos de 2020.

Y afirmo que no había un Decreto 349 en la Alabama de 1961.

Diría que esos negros sureños eran cívicamente muy superiores a los cubanos de hoy, como también diría que Padura es un Tío Tom. Esto es algo que deben saber los negros actores americanos, para que no se equivoquen.

¡Digo que los cubanos hoy caen por debajo de los negros de Mississippi Goddam!

Ayer los negros de New Orleans fueron con sus banditas de jazz a apoyar a la dictadura castrista. Era otro de los intercambios “pueblo a pueblo”, otro paripé de solidaridad. Pero el concepto de “pueblo a pueblo” ha sido prostituido por los anfitriones, y los negros americanos no saben realmente dónde está el “pueblo”, ni lo verán jamás por ninguna parte.

Los negros de New Orleans no son embajadores ni ocho cuartos: son solo una banda de trompeteros despistados y no ganamos nada con ocultárselo y tratarlos con demasiados miramientos.

Los negros de New Orleans creen que vienen a aliviar las restricciones que ha impuesto Donald Trump a los viajes entre Louisiana y La Habana. Y allá va Cimafunk, que es otro Tío Tom musical creado por el empresario Fernando Rojas para las fiestecitas de recibimiento de las Brigadas Venceremos de negros de Louisiana.

¿Cómo diablos va a hablarles Cimafunk de persecusiones y de cárceles a los negros de New Orleans, que se creen que se las saben todas en esos temas? ¿No fue Martin Luther King el más grande, el absoluto?

Pero los cubanos, después de 61 años de apartheid y discriminación, de palos y cárceles, de plantaciones y granjas, podríamos darle una lección de esclavitud hasta al mismísimo doctor Martin Luther. No hay que plegarse a los símbolos y los héroes del Imperio. Nosotros nos paseamos entre los peores esclavos, sin distinción de raza, sexo ni credo.

Raúl Castro impone nuestro Jim Crow. También nosotros tenemos un sueño.

Ni Robert De Niro, ni los jazzistas de New Orleans saben que en Cuba TODOS SOMOS NEGROS. Que Cuba es una plantación militarizada de gallegos hoteleros, una finca de terratenientes blanconazos que crían avestruces y caballos árabes.

Hay que hacérselo saber a los negros que vienen a hacerse santos a La Habana.

Unos amigos mexicanos que viajan a Cuba, a los que les puse las grabaciones del interrogatorio del hermano de Ana de Armas la escucharon con la boca abierta. Es importante difundir estas pruebas más allá del círculo de cubanos y ponerlas al alcance de los que no comprenden los métodos de Fernando Rojas y la Seguridad cubana.

Es importante entender que Miguel Coyula y Lynn Cruz viven en un apartamento situado puerta con puerta con un bello palacio republicano que perteneció a la familia Coyula en la República.

Hay que saber que en esa mansión confiscada a la tía del cineasta Miguel Coyula, opera hoy la Sede Oficial de los Cinco Héroes, y que desde la ventana de la alcoba de Miguel y Lynn Cruz, la pareja de artistas perseguidos por “una de las cinco organizaciones policíacas mejores del mundo” (sic), pueden oírse las conversaciones de los chivatos y cocksuckers que vienen en peregrinación a esa guarida de ratas, a rendirle tributo a cinco criminales que encarnan la abominación y la basura castrista en estado puro.

En las grabaciones, los oficiales de la Seguridad del Estado que interrogan a Javier Caso expresan su satisfacción por la actitud de su hermana Ana de Armas en el proyecto fílmico de la Red Avispa.  La muy imbécil debería saberlo, entender el efecto fatal que ha tenido su metedura de pata, ahora que está punto de poner el pie en la alfombra roja por prestarse a una canallada. Sobre todo ahora que las Avispas han tratado a su propio hermano como a un espía.

 

  1. aga

    ¡Colosal! ¡Sencillamente, fabuloso! Podías decirlo más alto, pero no más claro. Mi admiración por ti crece y crece, como el Arroz Tío Ben y como la impagable Deuda Externa del Tercer Mundo… Excelente labor de profilaxis: ¡Con Tai, señora, con Tai: nunca la vi tan limpia! y “hay que tener fe, que todo llega”, dixit Consuelito… Abrazos, Alesso

    ________________________________

  2. Pingback: NDDV: ·¡Ana de Armas es una cocksucker! ¡Que alguien le lance pintura roja en la alfombra roja!· | inCUBAdora

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