La doble vida de Alicia Machado

 

44227556

Durante el segundo debate presidencial, la candidata demócrata Hillary Clinton prácticamente se sacó de la manga a una beldad venezolana que había sido reina de belleza. La mujer se encontraba en el público, dijo Clinton, y ahora acusaba a Donald Trump, en su calidad de productor general del concurso Miss Universo, de haberla humillado. Trump le endilgó el nombrete de Miss Piggy, solo porque la reina había ganado unos kilitos.

Alicia Machado reunía en su persona elementos simbólicos de gran peso. Era liberal, era mujer de talla plus, era venezolana y había sido bella. Como una momia arahuaca en el armario dorado del Donald, Alicia Machado reaparecía enrollada en todas las mejores características. Además, Alicia era el doble de Hillary, el cuerpo donde la candidata proyectaba sus fantasías sociopolíticas. Durante quince minutos, Alicia sirvió de muñeca vudú a los altos sacerdotes de las campañas publicitarias antirrepublicanas.

¿Por qué echar a las puertas de Trump la brujería barata de las mujeres ofendidas? Porque, en política, las mujeres han servido siempre para destruir reputaciones, se las puede encontrar por docenas una vez que la acusación toma curso. Este es un papel humillante, sin dudas, pero efectivo, desde que Afrodita y Helena de Troya lo inventaran. Si el destino de la mujer es destruir al hombre, ¿hay algo más épico? Pero Alicia Machado era también la negación del ideal que pretendían impulsar los demócratas: la ama de llaves latina, usada y mal pagada, que responde a dudosos compromisos partidistas. En fin: Hillary no lució bien en el espejo de Alicia.

Los conservadores son consuetudinariamente representados como adictos al sexo, gays vergonzantes y mujeriegos empedernidos. El harén de Bill Cosby llega ya a las 130 hetairas, todas secretarias y actrices que supuestamente fueron drogadas y violadas en salas de espera y sucios camerinos. Y todo este escándalo, si es que existe un libreto en unas acusaciones motivadas por la ideología, se debe a que el doctor Huxtable era un conservador en política y un disidente en cuestiones raciales.

La acusación de lascivia contra los enemigos ideológicos es antigua: fue parte principalisima de las campañas antisemitas que pintaban al judío como poseedor de unos genitales hiperbólicos: Judas muere con el sexo agusanado, lo mismo que Herodes. Alrededor de ellos planean los buitres de bufetes colectivos dedicados a las correrías lúbricas.

La despreciable Gloria Allred, máxima procuradora de sexo en la historia de la jurisprudencia norteamericana, es tan poderosa, que dudar de sus alegatos constituye, en sí mismo, un delito federal. Esta fiscal, que deja la tierra arrasada por dondequiera que pasa, es una estrella del partido Demócrata. Experta en inventar la causa para probar la culpa, Gloria Allred descuida otro aspecto íntimo relacionado con los asuntos lascivos: la duda. Porque el sexo no sería sexo sin la incertidumbre.

Michael Jackson, durante una entrevista con Martin Bashir en Neverland, le toma las manos a un cierto jovenzuelo llamado Gavin y declara que duermen juntos en el mismo lecho. Después se descubre que por su camastro han pasado Macaulay Culkin, Sean Lennon y Jonathan Spence. En el mismo episodio, Michael va de compras a un almacén de baratijas en Las Vegas. Adquiere, por una millonada, dos bustos de oro, un candelabro de mierda y una Cleopatra de yeso patinado. El gusto faraónico de Michael y su séquito no es muy distinto del de Donald Trump y familia ¿No entenderíamos mejor a Trump si lo situamos en Neverland y si le otorgamos el mismo beneficio de la duda?

Pero, por muy absurdo que suene, Michael es considerado un demócrata, lo cual tuvo que decidirse en algún ministerio dadaísta de asignar etiquetas; pues, ¿cuál es realmente la diferencia entre Michael y Donald, entre Cosby y Anthony Weiner? Debe ser que los conservadores son los cabrones que expían los pecados del mundo, y que han nacido en el lado equivocado de la historia, e incluso, de la estética. Michael Jackson fue el Rey del Pop en su imperio de bisutería, un poco a la manera en que Trump será el Rey del Capitolio. Produce escalofríos imaginar la decoración del aposento de Lincoln bajo la dirección de Melania e Ivanka.

Pero volviendo a la imperdonable Alicia Machado. Pasados quince minutos Miss Piggy se derritió y degeneró en Marisol “La Flaca” González, de la serie Orange Is the New Black, una delincuenta confinada a una oscura prisión de menor cuantía. Era Hillary de vuelta de la cárcel donde había amenazado con enviarla Trump. Era la Hillary penitenciaria que se transparenta por debajo del aura de la cándida candidata presidencial. Era el toma y daca ontológico. Supuestamente, Machado había conducido el auto en el que su novio de entonces, Juan Rodríguez Reggeti, escapó de la escena de un crimen. Luego, siempre supuestamente, pudo haber amenazado de muerte al pobre juez Maximiliano Fuenmayor.

Mientras tanto Weiner (cuyo apellido significa pene) aparecía en la computadora de la ismaelita Huma Abedin: los emails escamoteados probaban –solo para el que crea: la política es hoy cuestión de dogmas– que Hillary Clinton escapó alevosamente de la escena de incontables crímenes. Aún así, el partido Demócrata pronostica que ganará unos comicios que ya se confunden con el más grande concurso de horrores.

images

Un Comentario

  1. El pasado viernes 28 de octubre de 2016 corresponde al siete Brumario, fecha Ficus carica o de la higuera, fruto en un solo gesto emblemático del coño y de la polla. Según lo cual, en onda Nestoriana, el texto de Carlos Marx que le hace sombra paranóico-crítica a este tuyo, Nèstor, puesto al día, es el Siete Brumario de Rudy Giuliani. En ese día, la historiola aquella de la amante de Kennedy, querida de la mafia, y la venganza de Fidel, con Edgard Hoover en la trastienda de la conjura, se habría de cumplir. La historia se repite en lo más trágico de su edición de diario nocturno en plan de farsa y sorna redactado por el Infante Difunto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: